Que el panorama de la educación matemática en nuestro país está experimentando cambios considerables es algo palpable, si bien los especialistas saben cuántas horas de trabajos y esfuerzos cuesta. Un objetivo claro en este momento consiste simplemente en homologarse, también en este área de conocimiento, con los países de la comunidad europea en la que aspiramos a desempeñar un papel culturalmente activo. Por esto debemos alegrarnos cuando en un espacio de tiempo inferior a un mes aparecen cuatro libros diferentes, sobre una misma temática pero escritos desde perspectivas distintas.