En épocas de cambios sociales y avances tecnológicos el sentarse a mirar placenteramente por una ventana a la educación matemática (o si se quiere reflexionar conc,...) parece que está fuera de lugar. Actuar, renovar, innovar,... rápidamente es lo más apropiado según las intenciones de las administraciones educativas. Pero no sólo con intenciones y elucubraciones teóricas se cambian las cosas.